Estrella fugaz

K

Diminutas huellas cruzaron nuestra existencia y por momentos sacudieron el fundamento de la vida misma.

Los sentidos y las percepciones que anunciaron tu llegada, son las mismas que por milenios prologaron el arribo de tu especie.

Expectativas construídas por la más fértil imaginación, mezcladas con cúmulos de emociones, de esperanza y luz, de amor.

Así has pasado frente a nosotros pequeña estrella fugaz.

Te has ido como llegaste.

Buscamos inquietos en la bóveda celeste, mas solo encontramos un lejano eco y aislados destellos opacos.

Sabemos, no obstante, que grabada estarás en las marcas que experiencias así dejan en el alma humana.

Alegría, vacío, amor y dolor.

Materiales de los que está hecha la vida.

Quetzal

“Maloof, hazme caso”, decía Quetzalcóatl Lejia mientras yo intentaba despedirme en noviembre pasado. LLevábamos dos horas hablando de las propuestas y acciones que Quetzal se proponía. Honestamente me abrumaba. Pocas personas como él dispuestos a emprender acciones y a construir redes ciudadanas. 

Premio estatal de la juventud en el 2000. Fundó el Centro de Estudios y Proyectos para el Desarrollo Humano Integral, A.C. y desde ahí impulsó la inciativa de Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación en Guerrero, las reformas al Código Penal local para despenalizar la homosexualidad, las reformas a los Bandos de Policía y Gobierno y la ley de sociedades en convivencia. Algunas veces lo acompañé al congreso de Guerrero donde con convicción y conocimiento abordaba a los diputados y era capaz de lograr acuerdos entre ellos. Denunció firmemente por lo menos 20 crímenes de odio en Guerrero y enfrentó a los obispos de Guerrero cuando predicaban la discriminación.

Caminé con el en el 2007 en la Marcha del Orgullo Gay, en 2008 nos reunimos para actividades de organizaciones de la sociedad civil en Acapulco y en el DF participaba activamente en foros y seminarios sobre temas diversos temas de derechos humanos. Actualmente era vocal consejero del Conasida y buscaba una a candidatura al Congreso para el 2012. La última vez que nos vimos hablamos con los militares encargados de la zona en Acapulco para evitar las violaciones a los derechos humanos en la región. Ayer a las 2:46 horas, había escrito en Facebook su última propuesta.

Hoy por la mañana revisando en periódico Milenio, vi su nombre. Uno nunca está preparado para estas noticias. Como un reflejo tomé mi celular y marqué. Nadie contestó porque en la madrugada cayó abatido a dos cuadras del palacio municipal de Chilpancingo. En México ser defensor de derechos humanos es jugársela la vida. Cuando muere un defensor, perdemos todos. Quizá su asesinato no sea noticia, pero estoy seguro que yo no lo olvidaré y exigiré a las autoridades su esclarecimiento.

El mejor homenaje que encuentro para mi querido Quetzal es seguir su lucha, retomar sus causas. Quetzal hará falta en los tiempos que vienen, como hará falta esa alegría que contagiaba. Gracias por tu trabajo amigo.

Asesinan a activista en Guerrero http://www.milenio.com/node/710098

Campaña contra la Homofobia http://www.youtube.com/watch?v=dCOQGIlMk8I

Página de Facebook http://www.facebook.com/#!/pages/Quetzalcoatl-Leija-al-Congreso-

La increible historia de la Jacaranda que vivió para contarla.

Para que un personaje manifieste sus más excepcionales cualidades, hay que ver si su actuación está desprovista de todo egoísmo, si obedece a una generosidad sin par, si es del todo cierto que no abriga un afán de recompensa y que, por añadidura, he dejado una huella permanente sobre la tierra.

Jean Giono “El hombre que sembraba árboles”.

Para Daniel.

 (Con cariño para Abi, Querendón, Sergio y Cruz que ayudaron a salvarla)

Ahora que florecen las jacarandas, escribo estos párrafos porque hay historias que merecen la pena ser contadas una y otra vez. Sin duda la historia de la jacaranda octogenaria que cruzó el centro de la ciudad de México, se encuentra entre ellas.

Al filo de las 12 del día del sábado 21 de julio de 2007, sonó mi celular. Era Daniel Gershenson quien alarmado pedía ayuda. Estaban derribando una hermosa Jacaranda de más de 80 años en un predio que había funcionado como jardín privado en las calles de Tamaulipas y Campeche, colonia Condesa. Días antes protestamos por la tala inmoderada de árboles urbanos en circuito interior, a la altura del metro Juanacatlán, todo, para que los automovilistas pudieran ver sin “obstáculos” los anuncios espectaculares.

Tras la manifestación Daniel me pidió que lo acompañara a ver la hermosa Jacaranda. No era tiempo de floración pero su hermosa copa abarcaba los 12 metros de aquel terreno y se erguía orgullosa sobre unos 4 o 5 árboles más pequeños. Me dio la impresión que nos protegía. Ahí los vecinos nos contaron de los inumerables recuerdos que ese jardín les traía. Entre ellos, el poeta uruguayo mexicano Juan Gelman. Juegos, risas, besos y no se que tantas travesuras, imaginé. Una mujer de unos 70 años comentó: “cuando yo era niña jugaba bajo la jacaranda que ya era grande”. Daniel y los vecinos habían realizado las gestiones necesarias para trasladar a esa campeona de la naturaleza a otro hogar donde pudiera seguir dándonos su belleza y servicios ambientales. Pero el dueño del predio se negaba. “Tengo el permiso y el predio es mío, la voy a quitar”, decía.

Aquel sábado me dirigí apurado a la colonia Condesa, habían iniciado la tala de sus ramas mayores con la intención de derribarla por completo. Algunos compañeros gritaban a los trabajadores desde el camellón, otros aventaban un poco de lodo con el objeto de impedir la criminal labor. Al intensificar nuestra protesta los trabajadores se negaron a continuar. Llegaron las patrullas y todo se tornó tenso. Acudiendo al llamado de las vecinas. Alfonso Suárez del Real, en ese entonces diputado, se unió a la negociación que tras tres horas concluyó con el acuerdo que podríamos sacar la Jacaranda a costo de la Asociación Al Alarbo. El plazo; un día y medio.

Los trabajos iniciaron de inmediato, toda la tarde y toda la noche. Se construyó el cepo alrededor de la giganta, se liberaron algunas raices y una enorme grúa la desterró de su lugar de nacimiento, entre aplausos de quienes estabamos ahí. No sería sencillo maniobrar sobre la estrecha vialidad. Finalmente fué colocada en una enorme plataforma, que a duras pensa pudo salir de la apretujada colonia Condesa.

Se cerraron varias vialidades Incluyendo Juan Escutia. Guardo para mi la cara de sorpresa de cientos de transeúntes que no daban crédito que una enorme Jacaranda se cruzara en su ordinario panorama. Ahí estaba Daniel ciudadándola durante el trayecto. La Jacaranda arribó al Jardín López Velarde, en la colonia Roma, donde un enorme cepo le daría la firmeza a su nuevo hogar.

Quienes criticaban la acción, decían que un árbol maduro como ese moriría en unos meses. Su primer año fué muy difícil.

En México no existe una cultura de respeto al árbol y menos del árbol urbano. Los árboles urbanos tienen un valor histórico y comunitario, nos recuerdan momentos de nuestro pasado y son en muchos casos centro de convivencia de comunidades. Su valor ambiental aunque demostrado es ignorado en casi todas las ciudades de nuestro país. Regulación del clima, producción de oxígeno, retención de particulas suspendidas, remoción activa de contaminantes, entre otras. En el Distrio Federal se les subordina a los anuncios espectaculares. Daniel Gershenson y Al Arbo han emprendido casi en solitario su defensa.

La Jacaranda sobrevivió, quizá sabía su importancia como baluarte en nuestra lucha por defender los árboles de esta ciudad, que decidió quedarse entre nosotros. Sus antiguos vecinos la  han ido a visitar y colgarle moños con mensajes de cariño. Cada que las Jacarandas florean, me doy una vuelta al Jardín López Velarde. Ahí esta recordando, a quienes quieran enterarse, nuestro ancestral vínculo con los árboles monumentales.

Esta es, en resumen, la increíble historia de la Jacaranda que vivió para contarla.

http://www.alarbo.org/

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2010

Los seres humanos medimos todo para entender y aprehender nuestra existencia. Así, después de miles de años en los que muchas culturas observaron los astros (la luna y el sol principalmente) y su relación con las estaciones y la agricultura, llegamos a la convicción de que 365 días son los que tarda la Tierra en completar una órbita alrededor del sol.

Pero, ¿son los años son la medida  con las que evaluamos de nuestras vidas? En ocasiones medimos con periodos más amplios, como el tiempo que pasamos en la escuela primaria o secundaria, La Universidad, o quizá los periódos que compartimos con amigos, con una pareja, o que vivimos en determinadas ciudades.

Lo cierto es que en los últimos días de cada año son propicios para hacer recuentos. Días de acopio de emociones y recuerdos, tiempo de reunirse con las personas más cercanas, de pasar lista de ausentes y presentes. Lo he hecho cada año, ahora lo intentaré en un párrafo.

Estuve en 17 Estados de la República, pude constatar una vez más la vitalidad de nuestro país, de sus hermosas regiones, de las culturas que lo constituyen. Observé también sus enfermedades; impunidad (Guardería Abc), Violencia (ciudad Juárez), Censura (DF, Chiapas…) Intolerancia (Jalisco, Guanajuato)…. Conocí mujeres y hombres excepcionales. Vi en la televisión morir a Marisela Escobedo, cuando apenas la había conocido meses atrás. Me despedí de otras personas que decidieron un rumbo aparte. Marché y protesté. Escribí y propuse. Me diagnosticaron un presunto cáncer que al final no lo fué. Tejí redes con muchas y muchos otros. Nadé en el mar, en mi elemento. Me cansé en serio.

No recuerdo haber vivido un año tan intenso, pero es posible que sólo sea el aumento en la intensidad personal y colectiva. Lo cierto es que una lección me quedó clara tras estos 12 meses. Vivamos de tal manera que cuando la muerte llegue se la piense dos veces antes de abrazarnos.

Que pase el 2011 para darle otra vuelta al sol.

pD. Nunca se vayan sin decir te quiero.

40 años de la familia Robles Maloof.

Mamita y Papito.

Hoy hace 40 años iniciaron un viaje juntos. El destino y esa chispa que llamamos amor, los juntó. Entre las pocas probabilidades que sucediera, sucedió. Pronto, como si fuera un autobús destino a “la vida”, nos fueron invitando. Primero llegó Tely, luego Mili y al final subió Tutus. También nos siguieron varios hermosos chihuahuas, quienes nos dieron amor y hoy reposan en nuestro jardín. Ya juntos empezamos este entrañable recorrido que nos ha llevado muchos rincones del espíritu humano y muchas partes de la geografía de este planeta.

¿Podríamos alguna vez hacer acopio de todas las anécdotas? ¿De todos los momentos felices y de las tristezas? Todo está grabado en nuestros corazones. Han logrado el objetivo de su vida, formar una familia y ser felices, educar en el respeto y el amor. Los errores que hemos cometido han sido por nuestra cuenta y como parte de nuestra libertad.

Hoy queremos felicitarles con un agradecimiento que es imposible de describir, del mismo tamaño que el amor que nos han brindado. Cuatro décadas se dicen fácil, pero no lo son. Felicidades y tristezas, pero siempre hemos salido adelante juntos. Juntos despedimos a nuestros abuelos, Jesús, Tere y Licha (Salomón se había ido antes para recibirlos). A ellos nos enseñaron a amar y a respetar. Junto a ellos estuvieron hasta su último aliento, literalmente. Deben saber que sus enseñanzas sobre la rectitud, el respeto y el trabajo son parte de nuestro esfuerzo cotidiano, esperamos dar ejemplo de vida de su gran amor.

En este viaje destino a “la vida” han llegado nuevos tripulantes, Dave y Prix y ahora con sus piececitos pequeños han llegando haciendo de las suyas, dos nietos, canijos.

Papis es momento de cosechar lo que han construido con adobes de amor. Sigamos disfrutando la vida y los retos que adelante nos ponga, pero sobre todo sigamos amándonos con ese amor, que hace que nuestra experiencia en esta vida haya valido la pena.

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